Dos hombres bajo la misma circunstancia actúan de manera diferente. ¿A cuál de los dos se parece usted? Un asunto de decisiones y actitud frente a la vida.

Un hombre observa una construcción. Es mediodía, con el calor propio de una ciudad como Barranquilla y aunque hay muchos trabajadores picando piedra, cargando arena y colocando ladrillos, el visitante se fija en dos de ellos por sus actitudes contrastantes.

🔴 El primer trabajador: La perspectiva de la queja

El primero se nota irritable, se expresa con rabia y tira los utensilios. El visitante se acerca y le pregunta: “¿Usted qué hace?”… “¿Qué hago?” -grita el hombre realmente descompuesto- “¿Es ciego?, no ve que estoy aquí trabajando como un burro, aguantando calor, para ver si medio me pagan algo”. Este trabajador se retira muy molesto, diciendo muchas palabras que no se pueden publicar.

🟢 El segundo trabajador: La perspectiva del propósito

El visitante se acerca al segundo hombre. Éste en cambio está sonriente, tararea una canción que le gusta, su semblante es alegre y se encuentra en la misma circunstancia del otro trabajador. El visitante le pregunta: “¿Usted, qué hace?” Este hombre detiene su actividad por un momento, contempla toda la construcción y con una sonrisa en el rostro afirma: “Estoy construyendo con estos hombres, una hermosa escuela que le dará educación a muchos niños del barrio”.


📊 El diagnóstico: ¿Qué diferencia a ambos perfiles?

Cuando leí esta historia por primera vez, me cuestionó profundamente respecto a las actitudes que asumo con mis actividades profesionales. Dos seres humanos con las mismas capacidades, en las mismas circunstancias, pero con actitudes diferentes frente a la vida.

  • El perfil reactivo: No ve más que dificultades, lo que hace falta o lo que no está bien. Se concentra en excusas como: “no tengo computador”, “nadie me ayuda”, “no lo puedo hacer”, “es que hace calor” o “a mí nadie me dijo”.
  • El perfil proactivo: No se queja; ve en su trabajo la oportunidad de servir y de construir una gran obra. Estas personas encuentran la oportunidad, se dedican a crear and a valorar lo que tienen.

Esa es la diferencia fundamental entre quienes tienen éxito y quienes no. Los segundos ascienden rápidamente en la organización, la gerencia siempre les encomienda los mejores proyectos y los tienen en cuenta en los principales procesos. Alguien se preguntará: “¿Qué pasa con ellos, tienen estrella?”

No es estrella, es actitud. La actitud que asumen frente a su trabajo y frente a la vida les abre caminos para el éxito.

Si antes las empresas valoraban en la gente una actitud de compromiso con el trabajo y una visión a largo plazo; hoy, en un mundo globalizado, altamente competitivo y cambiante, trabajadores con este enfoque se convierten en personas indispensables.


🎯 La pregunta clave para nuestro día a día

Mi buen amigo, ¿cuál de los dos trabajadores es usted? ¿El que se queja de su circunstancia y se concentra en el problema y en lo que falta?, o por el contrario, ¿es usted el que dedica lo mejor cada día para que su trabajo le beneficie y sirva a mucha gente?

Libre albedrío. Siempre elegimos lo que queremos ser. Este día ofrece una excelente oportunidad para hacer de su trabajo y del mío una fiesta de servicio, gentileza, entrega, compromiso y agradecimiento por la enorme posibilidad que tenemos de crecer como personas. Está en sus manos y está en las mías.